Casi todo lo que se escribe sobre «working holiday» en España está escrito al revés: cuenta cómo se va un español a Australia. Los convenios son recíprocos, así que funcionan en los dos sentidos, y la parte que casi nadie explica es la de entrada — qué necesita un canadiense, un neozelandés o un australiano para venir aquí.
Esta guía va de eso, y en concreto de los documentos que hay que apostillar y traducir.
Con qué países hay convenio
España tiene convenios de movilidad de jóvenes publicados en el BOE con seis países. Las referencias, por si quieres leer el texto en lugar de un resumen:
| País | Firma | Publicación en BOE |
|---|---|---|
| Argentina | Buenos Aires, 10-04-2018 | BOE-A-2023-2097 (26-01-2023) |
| Corea | Madrid, 18-12-2017 | BOE-A-2018-15295 (08-11-2018) |
| Japón | Tokio, 05-04-2017 | BOE-A-2017-5115 (11-05-2017) |
| Australia | Canberra, 03-09-2014 | BOE-A-2014-9527, enmendado en BOE-A-2019-13441 |
| Canadá | Ottawa, 10-03-2009 | BOE-A-2010-1576 (02-02-2010) |
| Nueva Zelanda | Wellington, 23-06-2009 | BOE-A-2010-7093 (04-05-2010) |
Dos observaciones útiles. El de Argentina se firmó en 2018 pero no se publicó hasta 2023, lo que explica por qué hay tanta información contradictoria rodando sobre él. Y el de Australia lleva una enmienda posterior, de modo que leer solo el texto de 2014 da una imagen incompleta.
Qué fija el convenio: el caso de Canadá
Como ejemplo de qué contiene realmente uno de estos acuerdos, el de Canadá es el más instructivo, y además es el único cuyos documentos pueden venir en inglés o en francés.
Edad: de 18 a 35 años en la fecha de la solicitud.
Duración: cada estancia no puede rebasar un año.
Prórroga: no hay. Pero el acuerdo permite dos estancias en dos categorías distintas, cada una de hasta un año, con un mínimo de tres meses entre ellas. Es una diferencia importante: no es que puedas alargar, es que puedes volver con otro propósito.
Cupos: el acuerdo no fija un número. Se determina por intercambio de notas diplomáticas, en régimen de reciprocidad y con cómputo anual. Por eso no hay una cifra estable que citar: cambia.
Autorización de trabajo: se concede con independencia de la situación del mercado laboral. Para estancias de hasta seis meses cubre todo el periodo; para estancias más largas se obtiene además tarjeta de identidad de extranjero.
Los documentos, y la clave de las categorías
El acuerdo con Canadá pide: pasaporte válido, billete de regreso o fondos para comprarlo, fondos para los gastos iniciales, seguro médico que cubra hospitalización y repatriación contratado antes de entrar, las tasas correspondientes, y —esto es lo que decide tu expediente— la acreditación de tu categoría.
Las categorías son cuatro, y cada una se acredita con un documento distinto:
| Categoría | Qué se aporta |
|---|---|
| Vas con un trabajo | Un contrato de trabajo |
| Vas de prácticas | El acuerdo de prácticas más la matrícula |
| Eres estudiante | La matrícula más la declaración de intención del viaje |
| Vas a viajar | La declaración de intención del viaje |
Esa tabla es la que determina tu gasto en traducción. El pasaporte no se traduce. Lo que se traduce es el documento de tu categoría, y ahí la horquilla es enorme: una matrícula son dos páginas y un contrato de trabajo con anexos puede ser veinte.
Si tu documento es un contrato, conviene leer antes cómo se prepara uno para presentarlo ante la administración española, porque los anexos cuentan: lo tratamos en la traducción jurada de contratos.
Lo que el convenio no dice, y tu consulado sí puede pedir
Aquí está el punto que evita sorpresas, y es una distinción de niveles.
El texto del acuerdo con Canadá no menciona certificado de antecedentes penales ni certificado médico. Pero el convenio fija el marco; la lista concreta de documentos la publica el consulado que tramita tu visado, y los consulados españoles piden antecedentes penales con mucha frecuencia en los visados de larga duración.
Así que la regla práctica es doble: lee el convenio para entender a qué tienes derecho, y lee la lista de tu consulado para saber qué tienes que llevar. No son el mismo documento y no dicen lo mismo.
Si tu consulado pide antecedentes, cuenta con que vayan apostillados y traducidos. Qué es ese documento y cómo se pide, en la traducción jurada de antecedentes penales; y si eres canadiense, el certificado tiene su propia vía: antecedentes penales de Canadá.
El orden, y el plazo
Para cada documento que haya que legalizar, siempre igual: consigues el original, lo apostillas, y lo traduces después. La apostilla es texto añadido al documento, de modo que una traducción hecha antes queda incompleta y hay que repetirla o ampliarla. El detalle, en apostilla de La Haya y traducción jurada.
Y sobre los plazos, una advertencia que vale para todos los visados de larga duración: los consulados recomiendan presentar con dos o tres meses de antelación y no comprar el billete antes de tener el visado aprobado. Con un acuerdo que no admite prórroga, llegar tarde no se arregla alargando la estancia.
Cuando ya sepas tu categoría y tengas el documento definitivo, la traducción al castellano se encarga con la traducción jurada del inglés al español —o del francés, si tu documentación canadiense viene en francés.
Envíanos el documento de tu categoría completo, el consulado al que va dirigido y tu fecha de cita, y te decimos precio y plazo exactos.