Casi nadie llega a esta pregunta desde el principio. Se llega a mitad del proceso, con la preinscripción medio rellenada, cuando aparece un campo que pide «título legalizado y traducido» y no queda claro si eso incluye el expediente, si la traducción tiene que ser jurada, ni si hay que homologar algo antes.
La respuesta corta es que depende de tu universidad y de tu máster, y que esa frase no es una evasiva: es literalmente cómo funciona. Lo que sí se puede ordenar es el proceso, para que no traduzcas de más ni descubras lo que faltaba tres días antes del cierre.
Primero: acceso, admisión y matrícula no son lo mismo
Los tres términos se usan como sinónimos en las conversaciones y significan cosas distintas en los trámites.
El acceso es demostrar que tu titulación te permite entrar en un máster. El criterio de admisión es cómo te ordena el máster frente a los demás candidatos: expediente, carta de motivación, idioma, experiencia. La matrícula es lo que haces cuando ya te han admitido y hay que pagar.
Importa porque cada fase pide papeles distintos, y en fases distintas. La documentación académica pesada —título y notas— es de acceso. Si confundes las fases puedes acabar encargando la traducción de documentos que en realidad te iban a pedir dos meses más tarde, o peor, llegar a la fase de acceso con lo que preparaste para la de admisión.
Los documentos que te van a pedir
Para acceder con estudios hechos en una institución extranjera, el bloque básico es casi siempre el mismo:
- El título o diploma, oficial y expedido por la autoridad competente de tu país. Este es el documento que acredita que terminaste.
- La certificación académica con las asignaturas y las calificaciones: lo que aquí llamamos expediente y en muchos sistemas es el transcript of records. Acredita qué estudiaste y con qué notas.
- La prueba de que ese título da acceso a posgrado en el país donde lo obtuviste. Para titulaciones del Espacio Europeo de Educación Superior esta es la vía general de acceso, y a veces se acredita con un certificado específico de la universidad de origen.
Si te lo piden traducido, lo que necesitas es una traducción jurada del título y, cuando también entre en el lote, una traducción del expediente académico. Antes de encargarlas, mira si tu universidad de origen emite un Suplemento Europeo al Título: es un documento descriptivo que a veces viene ya en dos idiomas y puede ahorrarte parte del trabajo, aunque no sustituye al título. Lo explicamos en detalle en cuándo sirve el Suplemento Europeo al Título.
Qué idioma acepta tu universidad
Aquí está el error que sale más caro, y se comete en las dos direcciones.
Hay quien da por hecho que un documento en inglés no necesita traducción, y hay quien traduce todo por si acaso. Las dos cosas pueden salir mal, porque el requisito no es general: lo fija cada universidad, y a veces cada máster.
La Universitat de València, por ejemplo, publica que para acceder con estudios de una institución extranjera hacen falta dos cosas sobre la documentación oficial: legalización y traducción oficial. Y añade requisitos propios según el programa: el máster de Abogacía exige el Grado en Derecho homologado, el de Psicología General Sanitaria remite a un procedimiento específico de traducción y legalización, y el de Profesorado de Secundaria pide acreditar un B1 de lengua extranjera. Tres másteres de la misma universidad, tres exigencias distintas.
De ahí la única regla que vale: lee la ficha de tu máster, no solo la norma general de posgrado de la universidad. La norma general te dice qué documentos; la ficha te dice qué te van a exigir a ti.
Y comprueba lo que dice exactamente. «Traducción oficial» en España se resuelve con una traducción jurada firmada por un traductor habilitado por el MAEC, pero conviene ver si la convocatoria admite además otras vías —una traducción de la propia universidad de origen, o de una representación diplomática— porque las hay que lo contemplan.
Legalización y traducción: el orden importa
La legalización y la traducción son trámites independientes y se llevan mal cuando se hacen en el orden equivocado.
La legalización da validez en España a un documento público extranjero: verifica la firma y la autoridad que lo emite. Si tu título viene de un país del Convenio de La Haya, la vía es la apostilla; si no, el conducto diplomático. Para titulaciones de fuera del Espacio Europeo de Educación Superior, lo habitual es que exijan el título legalizado o apostillado.
El orden que ahorra dinero es este: consigue el documento definitivo, legalízalo o apostíllalo, y traduce después. La razón es que la apostilla es texto, y si llega después de la traducción habrá que traducirla aparte o rehacer el trabajo. Lo mismo pasa con los títulos que primero se entregan como certificado provisional y meses después como diploma definitivo: si traduces el provisional y la universidad quería el definitivo, has pagado dos veces.
Lista de envío: qué reunir antes de pedir presupuesto
Un presupuesto de traducción solo es fiable si quien lo hace ve el documento completo. Una página suelta, una foto cortada o «el título, que son dos hojas» dan números que luego cambian. Antes de pedirlo, reúne esto:
| Qué anotar | Por qué |
|---|---|
| Universidad y máster exactos | Los requisitos específicos están en la ficha del máster, no en la norma general |
| Documento y número de páginas reales | Define el presupuesto; cuenta las caras, no las hojas |
| Idioma que acepta la convocatoria | Decide si hace falta traducir, y de qué |
| Si exige legalización o apostilla | Determina el orden de los trámites |
| Fecha límite de la convocatoria | Decide el plazo de entrega que necesitas |
Un ejemplo de cómo queda rellena, ficticio y solo como muestra: Universidad de Salamanca, Máster en Estudios Ingleses; Bachelor's degree y transcript de una universidad polaca, 1 y 3 caras; la convocatoria pide traducción oficial al español; país del Convenio de La Haya, hace falta apostilla; cierre el 30 de junio. Con esas cinco líneas, el presupuesto sale a la primera y el orden de los trámites está decidido.
Y una última comprobación que no cuesta nada: vuelve a leer la convocatoria el día que vayas a encargar la traducción. Los requisitos y los plazos se actualizan cada curso, y la versión que leíste en enero puede no ser la que te van a aplicar.
Envíanos el documento completo, el nombre de la universidad a la que va dirigido y tu fecha límite, y te decimos el precio y el plazo exactos.