Empecemos por la buena noticia, porque condiciona todo lo demás: la mayoría de los documentos oficiales que un filipino necesita para instalarse en España se emiten ya en inglés. Tu partida de nacimiento del PSA, tu NBI Clearance, tu certificado de matrimonio, tu expediente académico universitario — las autoridades filipinas los expiden en inglés, no en filipino. Ese único dato convierte lo que parece un laberinto burocrático en una ruta limpia y previsible: traducción jurada inglés → español por un traductor habilitado por el MAEC. Y el inglés → español es exactamente lo nuestro.
Hay una segunda buena noticia. Desde el 14 de mayo de 2019 Filipinas es parte del Convenio de La Haya sobre la Apostilla, y el Departamento de Asuntos Exteriores (DFA) es la autoridad competente que apostilla los documentos públicos filipinos. Se acabó la vieja "cinta roja" (red ribbon). Para España —también miembro del Convenio— esto significa que una apostilla del DFA sustituye a la legalización consular. Así que la cadena completa para casi todo documento es corta: original en inglés → apostilla del DFA → traducción jurada al español.
Abajo tienes lo que de verdad necesitas, ordenado por la situación que te trae a España.
Antecedentes penales: el NBI Clearance
Casi todas las vías de residencia en España piden un certificado de antecedentes penales de los países en los que has vivido en los últimos cinco años. Para un filipino eso es el NBI Clearance, emitido por el National Bureau of Investigation con sello en seco y expedido en inglés. Se apostilla en el DFA y luego se traduce.
El NBI Clearance tiene sus particularidades —plazo de validez, el orden de la apostilla, la diferencia entre un hit y un resultado limpio—, así que lo tratamos en un texto propio: NBI Clearance: apostilla y traducción jurada para España. Léelo antes de pedir el certificado; el orden en que hagas las cosas importa.
Estado civil: los certificados del PSA
La Philippine Statistics Authority (PSA) es la fuente única de los documentos del registro civil, impresos en papel de seguridad (SECPA) y emitidos en inglés:
- PSA Birth Certificate (partida de nacimiento) — para reagrupación familiar, nacionalidad española e inscripción de hijos.
- PSA Marriage Certificate (certificado de matrimonio) — para acreditar un matrimonio ya existente en una reagrupación o en la tarjeta de residencia del cónyuge.
- CENOMAR (Certificate of No Marriage Record) — el certificado del PSA que acredita que no consta matrimonio a tu nombre. España lo pide cuando vas a casarte aquí, como prueba de que estás libre para hacerlo.
Los tres se apostillan en el DFA y luego requieren traducción jurada al español. Un aviso práctico que repetimos a todos: pide la copia del PSA cerca de la fecha en que la vayas a presentar, porque los registros españoles dan por válidos los documentos de estado civil solo unos pocos meses desde su emisión.
Trabajo e ingresos: lo que España quiere ver
Si vienes a trabajar —trasladado por una empresa o llegando con el visado de trabajo— espera que te pidan documentos que acrediten tu situación profesional y económica:
- Contratos de trabajo y certificados de empleo de empleadores filipinos.
- Registros del SSS (Social Security System), cuando haya que acreditar cotizaciones o cobertura.
- Documentos de ITR / BIR (declaración de la renta, Bureau of Internal Revenue) como prueba de ingresos.
Suelen venir en inglés, se apostillan cuando la oficina receptora lo exige y se traducen. Para la vía del visado de nómada digital —cada vez más frecuente entre trabajadores remotos y autónomos filipinos contratados por empresas fuera de España— vale la misma lógica para tus contratos de trabajo o de servicios y tu prueba de ingresos.
Académico y profesiones reguladas
Para estudiar, homologar un título o ejercer una profesión regulada, España quiere tu expediente académico:
- Títulos y certificados de grado.
- Transcript of Records (TOR), el expediente de tu universidad.
- Licencia del PRC (Professional Regulation Commission) — decisiva para los profesionales sanitarios. Un enfermero o médico filipino que quiera ejercer en España necesitará la licencia del PRC traducida como parte del expediente de reconocimiento.
De nuevo: emitidos en inglés, apostillados en el DFA, traducidos al español por traductor habilitado por el MAEC.
El único límite, sin adornos
Aquí te hablamos claro, como hacemos con cualquier nacionalidad. La inmensa mayoría de los documentos oficiales filipinos vienen en inglés, y ese es nuestro terreno. Pero de vez en cuando un documento existe solo en filipino/tagalo: una escritura notarial local, un certificado regional, un registro antiguo. No ofrecemos el par filipino → español. Si tu expediente contiene uno de esos, te lo diremos con franqueza y te orientaremos a otro sitio, en lugar de fingir que podemos con él. En la práctica es raro, precisamente porque el Estado filipino trabaja por defecto en inglés.
Por qué Textualia encaja en esta ruta
Un expediente de mudanza filipina es, casi por diseño, un trabajo inglés → español, que es el núcleo de lo que hacemos. Tus certificados del PSA, el NBI Clearance, la licencia del PRC y los documentos laborales llegan a nuestra mesa ya en el idioma del que traducimos, apostillados y listos. Revisamos el expediente antes de empezar: si falta la apostilla, un certificado está a punto de caducar o un nombre aparece escrito distinto en dos documentos, te avisamos antes de cobrar. Entregamos la traducción en PDF firmado electrónicamente por un traductor habilitado por el MAEC, que es justo lo que exigen los registros, consulados y oficinas de extranjería españolas.
En resumen
Si eres filipino y te mudas a España, tu hoja de ruta es más limpia que la de casi nadie: tus documentos vienen en inglés, el DFA los apostilla y la única traducción que necesitas es inglés → español, jurada. Reúne los certificados del PSA, el NBI Clearance y —según tu vía— tus papeles laborales, de ingresos y académicos. Y luego mándanoslos. Para el catálogo completo de documentos que traducimos, consulta nuestro hub de documentos. Preguntar primero no cuesta nada, y suele ahorrarte un segundo viaje al registro.