Cada primavera vuelve la misma pregunta en las familias francesas afincadas en España y en los estudiantes que apuntan a una facultad de Madrid, Barcelona o Valencia: ¿mi bac abre las puertas de la universidad española? ¿Tengo que homologarlo y traducirlo todo? La buena noticia cabe en una frase: como Francia y España pertenecen al mismo espacio educativo europeo, el acceso está facilitado. La pesada homologación no hace falta en la inmensa mayoría de los casos. Vamos por partes.
El bac da acceso, sin homologar el Bachiller
Un titular del baccalauréat francés que cumple los requisitos de acceso a la universidad en su propio sistema accede a las universidades españolas sin homologar su título al Bachiller español. Es la regla para los sistemas educativos de la UE y del EEE: el estudiante procedente de esos sistemas «no necesitará tramitar la homologación de sus títulos para acceder a las universidades españolas». En su lugar, una única pieza clave: la acreditación UNEDasiss.
UNEDasiss: la credencial de acceso
UNEDasiss es el servicio de la UNED que traduce —en sentido administrativo— tu expediente francés a los códigos del sistema español. Emite una acreditación que reconoce tu derecho de acceso y convierte la nota de tu bac a la escala española. Esa credencial tiene una validez de dos años.
Para los candidatos de la UE el acceso funciona por reciprocidad: la nota del bac basta para fijar la nota de acceso base (sobre 10). Puedes subirla hasta 4 puntos más —hasta 14— presentándote a las Pruebas de Competencias Específicas (PCE) ligadas a la carrera que quieres; se recomienda al menos dos. Esos puntos son los que deciden en grados con nota de corte alta, como Medicina. El documento que carga tu nota, y que UNEDasiss mira con lupa, es el relevé de notes (el expediente de calificaciones del bac).
El Bachibac: ya tienes los dos títulos
Caso particular afortunado: si has cursado un itinerario Bachibac —la doble titulación Bachiller / Baccalauréat regulada por el Real Decreto 102/2010, nacido del acuerdo franco-español de 2005—, ya posees los dos títulos. Entras en la universidad española como cualquier bachiller español: ni homologación, ni credencial extranjera, ni traducción. El currículo mixto y la prueba externa hicieron el trabajo antes. Si es tu caso, deja de leer aquí: no hay nada que traducir.
Cuándo sí hace falta homologar
La homologación del Bachiller no ha desaparecido. Vuelve a ser obligatoria si:
- no cumples los requisitos de acceso a la universidad en el sistema francés (resultado insuficiente, itinerario incompleto);
- procedes de un sistema de fuera de la UE, sin acuerdo de reciprocidad;
- quieres que se te reconozcan estudios secundarios parciales para continuarlos por otra vía.
En esos casos toca la vía de convalidación de estudios secundarios, mucho más lenta que la simple credencial, y que sí exige siempre traducción jurada del expediente.
La traducción: seamos honestos
Aquí es donde muchos se equivocan, en los dos sentidos.
Primero, lo que te simplifica la vida: entre países de la UE, la legalización y la apostilla de tus documentos escolares no se exigen. No tienes que perseguir ningún sello para tu diploma.
Segundo, el límite, que preferimos decir claro: el Reglamento (UE) 2016/1191, que libera de traducción ciertos documentos gracias a impresos multilingües, solo cubre los documentos de estado civil (nacimiento, fe de vida, matrimonio, residencia, ausencia de antecedentes penales). Los títulos y expedientes académicos quedan expresamente fuera. Ese reglamento te ahorrará traducir una partida de nacimiento, nunca tu bac.
En la práctica, para UNEDasiss todo documento que no esté en español debe presentarse con traducción al español. El diploma del baccalauréat y el relevé de notes pasan, por regla general, por una traducción jurada al español, hecha por un traductor habilitado por el MAEC. Lo que, en cambio, no necesita traducción: el itinerario Bachibac (ya está en español) y los documentos de estado civil cubiertos por el impreso multilingüe europeo.
¿Y más allá del acceso? En cuanto entran becas, reconocimiento profesional de un título universitario ya obtenido o convalidación de estudios superiores parciales, hablamos de expedientes donde la traducción jurada —y a veces la homologación del título— vuelven a ser la norma.
En resumen
Para un bachiller francés que apunta a una facultad española: sin homologación, una credencial UNEDasiss, una nota convertida y —casi siempre— la traducción jurada del diploma y del relevé de notes al español. Lo demás (apostilla, homologación) es la excepción. En Textualia traducimos estos expedientes escolares FR→ES a diario, con traductora habilitada por el MAEC: mándanos tu diploma y tu expediente de notas y te diremos, antes de empezar, qué piezas espera UNEDasiss de verdad en español y cuáles puedes dejar en francés.