Una pareja se divorcia en Ontario, en Columbia Británica o en cualquier otra provincia canadiense, y uno de los dos —o ambos— necesita que ese divorcio conste en España: para volver a casarse, para un trámite de nacionalidad, para una herencia o simplemente porque su Registro Civil español sigue mostrándolo como casado. La pregunta que casi siempre surge primero es si hace falta un pleito en España para que el divorcio canadiense "valga" aquí. Desde 2021 la respuesta es, en la mayoría de los casos, no.
Esta guía explica qué documento emite Canadá, quién lo apostilla y cómo funciona hoy el reconocimiento en el Registro Civil español, sin dar por hecho que hace falta un exequátur que en la mayoría de los casos ya no es necesario.
El Certificate of Divorce: ley federal, emisión provincial
El divorcio en Canadá se rige por una ley federal, la Divorce Act, pero quien lo tramita y quien emite el documento final es siempre el tribunal superior de la provincia donde se llevó el procedimiento — la Court of King's Bench en Alberta, la Superior Court of Justice en Ontario, y así sucesivamente según la provincia. El resultado es el Certificate of Divorce, un certificado que acredita que el matrimonio quedó disuelto a partir de una fecha concreta. Por ley, ese certificado —o una copia certificada— es prueba concluyente del divorcio, sin que haga falta demostrar la firma o la autoridad de quien lo expidió.
Conviene no confundirlo con el Decree Nisi o el Divorce Order — la resolución judicial que declara el divorcio, previa al certificado — que también puede pedirse si el Registro Civil español lo requiere junto al certificado.
La apostilla: depende de qué provincia lo emitió
Desde el 11 de enero de 2024, Canadá forma parte del Convenio de La Haya de la Apostilla, así que ya no hace falta la antigua cadena de legalización consular. Pero quién pone la apostilla varía:
- Si el certificado lo emitió un tribunal de Ontario, Columbia Británica, Alberta, Saskatchewan o Quebec, la apostilla la expide la autoridad competente de esa misma provincia.
- Si lo emitió un tribunal de cualquier otra provincia o territorio, o si se trata de un documento de carácter federal, la apostilla la expide Global Affairs Canada.
Es el mismo reparto que aplica a los documentos de un probate canadiense — no es casualidad: en ambos casos se trata de documentos judiciales provinciales, y Canadá apostilla siguiendo ese mismo criterio con independencia del tipo de trámite. Lo desarrollamos con más detalle en Canadá ya emite apostillas: qué cambia para España.
El reconocimiento sin exequátur: artículo 96 de la Ley 20/2011
Aquí está el cambio real. Antes de 2021, inscribir una sentencia de divorcio extranjera en España solía exigir un exequátur — un procedimiento judicial aparte, ante el Juzgado de Primera Instancia, solo para que España reconociera la validez de una resolución ya dictada en otro país.
Desde que entró en vigor esta parte de la Ley 20/2011 del Registro Civil, el artículo 96 ofrece una vía más directa: el propio Encargado del Registro Civil puede realizar un reconocimiento incidental de la resolución extranjera y proceder a inscribirla, sin pasar por un juzgado. Dos condiciones son ineludibles:
- La resolución tiene que haber alcanzado firmeza — en Canadá, normalmente treinta días después de dictada, si no se ha recurrido.
- El Encargado revisa que el tribunal canadiense tuviera competencia razonable, que ambas partes fueran citadas correctamente y que el reconocimiento no choque con el orden público español.
Si el Encargado deniega la inscripción por esta vía, entonces sí queda abierta la puerta del exequátur clásico. Y si accede a inscribir, cualquier interesado que se oponga puede solicitar judicialmente la cancelación del asiento — la vía incidental agiliza el trámite, pero no lo blinda frente a una impugnación posterior.
La traducción jurada, paso aparte de la apostilla
Igual que con cualquier otro documento canadiense, la apostilla certifica que el Certificate of Divorce es auténtico; no lo traduce. El Registro Civil español trabaja en español, así que hace falta una traducción jurada firmada por un traductor habilitado por el MAEC — una traducción certificada por un traductor acreditado en Ontario o Columbia Británica no tiene valor por sí sola ante la administración española.
Documentos que suele pedir el Registro Civil
Para inscribir un divorcio canadiense, el expediente habitual incluye:
- El Certificate of Divorce, con su apostilla.
- El certificado de matrimonio original, si el matrimonio se celebró fuera de España y aún no consta inscrito.
- En algunos casos, el Divorce Order o Decree Nisi que precedió al certificado.
Todo ello traducido al español por un traductor jurado MAEC, para que el Encargado del Registro reciba un expediente completo desde la primera solicitud y no tenga que pedir documentación adicional más adelante.
Un aviso honesto
Esta guía cubre el papeleo del reconocimiento registral, no las consecuencias patrimoniales del divorcio —reparto de bienes, pensión compensatoria o custodia— que siguen reglas propias y, en muchos casos, ya se resolvieron en la propia sentencia canadiense. Para esas cuestiones, o si el Encargado del Registro deniega la inscripción, lo procedente es consultar con un abogado especializado en derecho internacional privado.
En Textualia traducimos el Certificate of Divorce y el resto del expediente canadiense —del inglés o del francés, según la provincia— al español, con la firma de un traductor jurado habilitado por el MAEC. Si el documento llega sin la apostilla de la autoridad correcta, te lo decimos antes de traducir, para que no tengas que repetir el trámite.