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Traducción jurada para el exequátur de una sentencia extranjera

Traducimos al español tu sentencia de divorcio o resolución civil extranjera, con su apostilla y la acreditación de firmeza, para que tu abogado solicite el reconocimiento ante los juzgados españoles.

Qué es el exequátur

Una sentencia dictada fuera de España no produce efectos aquí por sí sola. Si te divorciaste en Londres o en Miami y necesitas que ese divorcio cuente en España —para volver a casarte, liquidar el régimen económico o inscribirlo en el Registro Civil—, antes tiene que reconocerla un juez español. Ese procedimiento de reconocimiento (y, cuando hay que ejecutar la sentencia, de autorización de la ejecución) se llama exequátur, y lo regula la Ley 29/2015, de cooperación jurídica internacional en materia civil.

No es un sello que se estampa en ventanilla: es un proceso judicial completo ante los Juzgados de Primera Instancia —o los de lo Mercantil, si la materia es suya—, por regla general los del domicilio de la persona frente a la que se pide el reconocimiento. Y la propia ley exige que las partes vayan representadas por procurador y asistidas de abogado (artículo 54.1). Lo decimos sin rodeos porque nos lo preguntan cada semana: nosotros no somos abogados y no tramitamos exequáturs. No damos asesoramiento jurídico. Nuestro papel es otro, más pequeño y muy concreto: la traducción jurada de todo el expediente extranjero.

Cuándo hace falta y cuándo no

El matiz importante es geográfico. Dentro de la Unión Europea, la mayoría de las resoluciones circulan sin exequátur: los reglamentos europeos —Bruselas I bis para lo civil y mercantil, Bruselas II ter para divorcios y responsabilidad parental— permiten reconocerlas con un certificado del tribunal de origen. Un divorcio francés o una sentencia alemana rara vez pasan por este trámite.

El exequátur queda, por tanto, para las resoluciones de terceros Estados. Estados Unidos y Canadá lo han sido siempre. Reino Unido lo es desde el Brexit: los procedimientos iniciados a partir del 1 de enero de 2021 ya no viajan con pasaporte europeo y se someten a la Ley 29/2015. Si tu caso es exactamente ese, en el blog contamos qué pasa con el Decree Absolute británico en España. Una honestidad más: para algún supuesto concreto, como inscribir un divorcio en el Registro Civil, puede existir una vía registral que evite el juzgado. Si te aplica o no, te lo dirá tu abogado; nosotros no lo valoramos.

Qué documentos pide el juzgado (y qué se traduce)

El artículo 54.4 de la Ley 29/2015 detalla lo que debe acompañar a la demanda:

  • El original o copia auténtica de la resolución extranjera, debidamente legalizada o apostillada.
  • Si la sentencia se dictó en rebeldía, el documento que acredite que al demandado se le entregó o notificó la cédula de emplazamiento.
  • Cualquier otro documento que acredite la firmeza de la resolución y, en su caso, su fuerza ejecutiva. En un divorcio inglés esa función la cumple el Decree Absolute o la Final Order; en Estados Unidos suele ser una certificación del propio tribunal.
  • Las traducciones pertinentes con arreglo al artículo 144 de la Ley de Enjuiciamiento Civil.

Ese artículo 144 esconde un detalle que merece conocerse: en teoría admite una traducción privada, pero si la otra parte la impugna, el juzgado ordena una traducción oficial a costa de quien presentó la primera. Con el pleito ya en marcha, pocos ahorros salen tan caros. Por eso los despachos presentan traducción jurada desde el primer día, y por eso se traduce el conjunto completo: la sentencia entera —no un resumen—, la apostilla, el certificado de firmeza y las notificaciones si las hay.

Cómo lo hacemos en Textualia

Subes la sentencia y el resto del expediente en PDF y ves el precio al instante, sin registrarte. Un traductor jurado habilitado por el MAEC firma y sella una traducción fiel al original, con sellos, apostilla y certificaciones incluidos. Entregamos un PDF firmado electrónicamente, cómodo para que tu procurador lo presente por vía telemática; si el juzgado prefiere papel, emitimos la copia en papel timbrado del Estado y la enviamos por correo. Estamos acostumbrados a trabajar codo con codo con el despacho que lleva el procedimiento: si tu abogado quiere revisar terminología o necesita la traducción por piezas, se habla y se hace.

Una sentencia judicial no es un certificado de nacimiento. Hay resoluciones de tres páginas y las hay de cuarenta, llenas de razonamientos, cifras y citas legales. El presupuesto se calcula sobre el documento real, sin sorpresas después. Y todo lo que subes se trata con confidencialidad estricta: cifrado y sin compartir con nadie.

Si el exequátur es tu paso previo para casarte aquí, quizá te interese también nuestra página sobre la traducción jurada para el matrimonio en España.

Preguntas frecuentes

Resolvemos tus dudas

¿Qué documentos del exequátur necesitan traducción jurada?

Todo lo que vaya al juzgado en otro idioma: la sentencia completa (no un extracto), la apostilla o legalización, el documento que acredita la firmeza —el Decree Absolute o la Final Order en un divorcio inglés, una certificación del tribunal en Estados Unidos— y, si la sentencia se dictó en rebeldía, la acreditación de que se notificó la demanda. La apostilla forma parte del documento y también se traduce.

¿La ley obliga a que la traducción sea jurada?

El artículo 54 de la Ley 29/2015 remite al artículo 144 de la LEC, que en teoría admite una traducción privada. El problema: si la otra parte la impugna, el juzgado ordena una traducción oficial a costa de quien presentó la primera, con el retraso añadido. Por eso, en la práctica, los abogados presentan traducción jurada del MAEC desde el principio y se ahorran el riesgo.

¿Mi divorcio británico necesita exequátur?

Depende de cuándo se inició el procedimiento. Los iniciados hasta el 31 de diciembre de 2020 conservan el régimen europeo de reconocimiento; los posteriores al Brexit se tratan como resoluciones de un tercer Estado y pasan por la Ley 29/2015. Y en algunos casos existe una vía registral que evita el juzgado. Es exactamente el tipo de pregunta que debe responder tu abogado con tu expediente delante: nosotros nos ceñimos a la traducción.

¿Podéis tramitar el exequátur por mí?

No, y desconfía de quien te diga lo contrario sin ser abogado. La ley exige procurador y letrado para este procedimiento (artículo 54.1 de la Ley 29/2015). Nuestro trabajo es la traducción jurada del expediente, y solemos coordinarnos directamente con el despacho que lleva el caso para plazos, formato y terminología.

¿Cómo entregáis la traducción para presentarla en el juzgado?

Por defecto, en PDF firmado electrónicamente por el traductor jurado, con plena validez en España y listo para la presentación telemática que hará tu procurador. Si el juzgado o tu abogado prefieren copia física, la emitimos en papel timbrado del Estado y la enviamos por correo.

Traductores juradosHabilitados por el Ministerio de Asuntos Exteriores
  • Traducción jurada oficial con plena validez legal en España
  • Válida para trámites ante organismos oficiales en España
  • Plazos estándar, urgente y express disponibles · Fecha de entrega exacta antes de pagar
  • Tratamiento confidencial de tus documentos
  • Correcciones formales incluidas si el organismo lo solicita
Habilitados por el Ministerio5.0 en GooglePago seguro Stripe

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