Diferencia entre traducción jurada y traducción certificada
Es una de las confusiones más frecuentes cuando hay que presentar un documento traducido ante una administración: ¿necesito una traducción jurada o me vale una traducción certificada? La respuesta corta es que no son lo mismo, y en España no son intercambiables. Aquí va la diferencia explicada con claridad.
Traducción jurada (España)
La traducción jurada es una figura legalmente regulada en España. La realiza un Traductor-Intérprete Jurado habilitado por el Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación (MAEC). Su firma y sello dan valor oficial a la traducción ante cualquier organismo público español: ministerios, registros, juzgados, universidades, notarías, ayuntamientos.
Sus tres rasgos clave:
- Habilitación nominal: el traductor está inscrito en una lista oficial del MAEC con un número de habilitación que el propio Ministerio publica.
- Firma y sello: cada página lleva firma y sello del traductor, y al final una certificación de fidelidad del texto traducido.
- Validez universal en España: ningún funcionario te pedirá una segunda traducción si lleva firma y sello de traductor jurado MAEC.
Traducción certificada (certified translation)
El término traducción certificada es mucho más amplio y poco regulado. Significa, en su versión más laxa, que la agencia o el traductor "certifica por escrito" que la traducción es fiel. No hay nombramiento oficial detrás, no hay un registro público de quién puede emitir una "certified translation". En muchos países anglosajones —Estados Unidos, Reino Unido, Australia— es la figura habitual, porque su sistema no contempla el equivalente exacto del traductor jurado español. Suele consistir en una declaración firmada por la agencia, a veces con sello propio.
¿Cuándo se usa cada una?
Para administraciones españolas: te exigirán traducción jurada, sin excepciones. No vale una certified translation extranjera por muy bonito que sea el papel.
Para administraciones extranjeras: depende del país. En Reino Unido o EE. UU. muchas veces les vale una certified translation. En Francia exigen una traducción de un traducteur assermenté (su figura equivalente, inscrita en una cour d'appel o consulado). En Alemania, un beeidigter Übersetzer. Cada país tiene su sistema y su nombre.
El error más común
Es muy frecuente que un cliente llegue con una certified translation hecha en su país de origen —por una agencia americana, por ejemplo— y dé por hecho que vale en España. La administración española la rechaza, y hay que rehacer la traducción desde cero con un traductor jurado MAEC. El coste se duplica y el trámite se retrasa semanas.
Si tu documento tiene como destino España, directamente vas a una traducción jurada.
Cómo verificar a un traductor jurado MAEC
La lista oficial de traductores-intérpretes jurados en activo se publica en la web del MAEC, filtrable por idioma y por comunidad autónoma. Cualquier traductor jurado serio te facilita su número de habilitación para que lo compruebes antes de encargar nada. Es un control sencillo que evita disgustos.
En Textualia trabajamos con habilitación MAEC para los pares inglés-español y francés-español; el número se comparte con el cliente para verificarlo en la fuente oficial antes de empezar.